Ultimátum

Con los modelos de producción y los sistemas de consumo imperantes, el ser humano contribuye al calentamiento global y, en consecuencia, a la destrucción de su propio hogar. Reducir ahora y de manera urgente las emisiones de gases del efecto invernadero es la principal tarea para conseguir estabilizar las temperaturas de acá a 20 años y evitar más desastres climáticos.

 martes, 10-agosto-2021

Olas de calor, fuertes precipitaciones, sequías y ciclones tropicales son algunos de los síntomas del cambio climático y el calentamiento global.


Probablemente, el ser humano sea una de las pocas especies que está empecinada en destruir su propio hogar. Debido a los modelos de producción y a los sistemas de consumo que reinan en todo el mundo, la tierra alcanzó niveles de concentración de dióxido de carbono que no se observaban desde hace 2 millones de años, los cuales repercuten en el calentamiento global y, en consecuencia, contribuyen a los desastres climáticos.

La primera parte del diagnóstico del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU señala que, en 9 años, la temperatura del planeta llegaría a 1,5° C y que, antes del 2050, ascendería a los +2° C si no se toman cartas en el asunto. La salida tiene que ser rápida, fuerte y sostenida: reducir de manera urgente las emisiones de gases del efecto invernadero para alcanzar la neutralidad del carbono y así estabilizar las temperaturas en unos 20-30 años.

Olas de calor extremo en 41 regiones, fuertes precipitaciones en otros 19 lugares, sequías en 12 zonas y ciclones tropicales son algunos de los anticipos de un cambio climático que por ahora es “leve”, pero que prevé episodios mucho más graves si no se detiene. Entre las consecuencias que el informe de científicos plantea como “irreversibles”, aparecen la subida del nivel del mar y los deshielos continentales y polares en el Ártico, la Antártida y Groenlandia.

Si bien hay factores naturales, el calentamiento de la atmósfera, el océano y la tierra de los últimos 170 años es responsabilidad humana. Según el trabajo realizado por 234 especialistas de 65 países, es necesario redoblar los esfuerzos para cumplir el objetivo del Acuerdo de París firmado en el 2015: limitar el calentamiento a 1,5℃.

La transición hacia las fuentes de energías renovables, la modificación de las pautas de producción y la implementación de políticas de adaptación para proteger a los sectores más vulnerables también forman parte de algunos de los “granitos de arena” con los que los gobiernos del mundo pueden colaborar para frenar las terribles consecuencias del cambio climático en la humanidad.