Un enemigo a la altura de la crisis

A pesar de la pérdida de 36 millones de empleos y los más de 84 mil muertos por coronavirus, Donald Trump continúa su sainete contra China. Luego de culpar en reiteradas ocasiones al país que preside Xi Jinping por el origen y las consecuencias de la pandemia, ahora advirtió que podría interrumpir el acuerdo comercial que mantiene con la república para “ahorrarse 500 mil millones de dólares”.

 jueves, 14-mayo-2020

“Tengo una muy buena relación, pero ahora mismo no quiero hablar con él”, dijo Donald Trump de Xi Jinping. El grafitero dominicano Eme Freethinker pintó un mural en Berlín que simboliza la contienda económica que mantienen desde hace tiempo Estados Unidos y China.


En medio de un año electoral, Donald Trump continúa con su show mediático como una estrategia para desviar la atención de la cruda realidad que atraviesa su país. Desde que comenzó la pandemia hasta hoy, Estados Unidos profundizó su crisis económica y social: sufrió la pérdida de más de 36 millones de puestos de trabajo – como sucedió con la Gran Depresión de 1929 – y ya contabiliza más de 84 mil muertos por coronavirus. Sin embargo, el mandatario norteamericano sigue apuntando a China como el responsable y culpable de la epidemia.

Sin hacerse cargo de la falta de medidas sanitarias a tiempo y de minimizar al virus tratándolo como si fuera una “simple gripe”, el presidente republicano ahora advirtió que podría interrumpir el acuerdo comercial que firmó a principios de este año con China. “Ahorraríamos 500 mil millones de dólares”, deslizó como aspecto positivo. La amenaza de cortar relaciones económicas tiene asidero en la insistente idea del gobierno estadounidense de que China retuvo y ocultó información sobre la Covid-19 a la Organización Mundial de la Salud. “La llegada de la pandemia demostró que la globalización se terminó”, justificó Trump.

Más allá del show que mantiene para la tribuna y de hacerse de un enemigo que esté a la altura del conflicto, lo cierto es que la única disposición tomada por Estados Unidos contra China fue terminar con los lazos de inversión entre los fondos federales de jubilación. En materia económica, Donald Trump remarcó que su país vivirá una transición en el tercer trimestre del año y prometió progreso para el próximo año. Respecto del presidente Xi Jinping, se mostró más cauto y amistoso: “Tengo una muy buena relación, pero ahora mismo no quiero hablar con él”.