Un mundo donde quepan muchos mundos

Víctimas de una discriminación histórica y de la persecución policial, la población transgénero, transexual y travesti de la Argentina consiguió ayer la sanción de la Ley de Cupo Laboral que garantiza el 1% de los cargos de la administración pública al colectivo. Poder acceder a un puesto de trabajo con seguridad social no solo significa la ampliación de derechos para el colectivo, sino también la puerta de ingreso a una mejor calidad de vida.

 sábado, 26-junio-2021

El ámbito laboral formal siempre fue algo de muy difícil acceso para la comunidad trans y travesti de nuestro país. Ayer se aprobó la Ley de Cupo Laboral para el colectivo.


La deuda es histórica. El colectivo trans y travesti de nuestro país ha sido víctima de una discriminación estructural, en donde la persecución por parte de las fuerzas de seguridad fue moneda corriente. Como consecuencia de la constante vulneración de derechos, un porcentaje muy bajito accede al mercado formal del trabajo, motivo por el cual el trabajo sexual termina siendo la actividad más extendida en la población.

Si bien el gobierno nacional había dado un primer paso el año pasado con el Decreto 721/2020 de Cupo Laboral Travesti Trans en el Sector Público Nacional, ayer se completó una parte importante del camino con la aprobación de la Ley de Promoción del Acceso al Empleo Formal para personas Travestis, Transexuales y Transgénero.

La normativa garantiza el 1% de cargos de la administración pública para el colectivo y otorga incentivos tributarios para que el sector privado contrate a trabajadorxs de la comunidad. Como puntos relevantes también permite el ingreso a personas que no hayan cumplido la educación obligatoria – con la condición de cursar y/o finalizar sus estudios – y no toma en consideración los antecedentes contravencionales ni penales irrelevantes.

“Aquí está, la resistencia trans” y “al calabozo nunca más” fueron algunas de las consignas que cantaron emocionades les integrantes del colectivo. “Provoca mucha felicidad y genera muchas ilusiones poder tener un trabajo y saber que a fin de mes vas a tener tu dinero para darte tus gustos”, sostuvo Paula Arraigada, activista trans. “Pero sobre todo, saber que vamos a tener algo que nunca habíamos tenido: que vamos a comer todos los días. Eso se traduce en una sonrisa plena”, expresó la actual asesora parlamentaria en la Cámara de Diputados de la Nación en diálogo con Gregorio Tatián.

El tiempo acumula muchos dolores. Más del 80% de las personas trans y travestis relataron situaciones de hostilidad durante las búsquedas laborales. De la mano de esto, vieron postergados el derecho a la vivienda, a la salud y a una mejor calidad de vida: la expectativa de vida es de entre 35 y 40 años de edad en nuestro país. “La ley significa un mejor país para todos y todas”, finalizó la militante.