Un nieto más, una vergüenza menos

Marcos tiene 42 años y fue secuestrado de bebé en la provincia de Tucumán, en noviembre de 1976, junto a su mamá, Rosario Ramos, y su hermano Ismael. Su otro hermano Camilo, dijo: “Para mí es la restitución del amor no vivido hace 42 años”.

 viernes, 3-agosto-2018

Estela de Carloto sostuvo que la lucha por hallar a los nietos que aún faltan, continuará con las jóvenes generaciones.


Una buena, muy buena. Abuelas de Plaza de Mayo anunció el hallazgo y restitución del nieto 128. Es Marcos, de 42 años, hijo de Rosario del Carmen Ramos, quien en junio de 1976 fue desaparecida en la provincia de Tucumán por la última dictadura cívico militar. La organización presentó la novedad en una conferencia de prensa donde estuvieron Camilo e Ismael, hermanos del nieto recuperado. “Para mí es la restitución del amor no vivido hace 42 años”, expresó Camilo emocionado.

Marcos no nació en cautiverio, sino que fue apropiado a los pocos meses. Nació el 9 de junio de 1976 y en noviembre de ese año su madre, él e Ismael fueron secuestrados por una patota de la represión tucumana. Los llevaron a Tafí Viejo. Ismael pudo escapar de los represores. Su madre y el bebé Marcos quedaron en el lugar. Rosario permanece desaparecida.

Estela de Carlotto, titular de Abuelas, dijo en la presentación que “se seguirá luchando por todos los nietos que nos faltan” y aclaró que el hallazgo de Marcos fue posible por “datos nuevos a los que nunca habíamos accedido”. “Como ven, somos poquitas Abuelas acá, somos cuatro. El resto ya no está, o está enfermita. Pero con nuestro equipo incansable de jóvenes que nos ayuda a seguir caminando, mientras tengamos vida seguiremos buscando a los centenares de nietos que aún faltan”, expresó la dirigente.

Marcos recuperó su identidad en diciembre, y ya tomó contacto con su familia de origen. Su padre se llama Ismael Amado Suleiman. Su madre fue miilitantedel PRT. Ismael calificó de “impresionante” el trabajo e Abuelas, porque a Marcos lo estaban buscando desde 1999. No se proporcionó la identidad de la familia que crió a Marcos, pero pertenecerían a las fuerzas represivas. Para Camilo, la restitución “es saber que la vela de la esperanza todavía sigue encendida y que la lucha aún continúa”.