Un Papá Noel de bolsas flacas

La industria del juguete viene de un trimestre con una baja del 40 % en ventas. El repunte de diciembre es menor al del año pasado y se vende mucho stock acumulado del Día del Niño que pasó, por lo que las jugueterías sólo compran novedades a los fabricantes e importadores. En esta Navidad, el ticket promedio sólo aumentó un 14 % respecto al año pasado, con una inflación de 48,5 % en los últimos doce meses.

 lunes, 24-diciembre-2018

La Navidad no trajo el repunte esperado para los jugueteros.


A Papá Noel también lo golpeó la crisis económica. En esta Navidad, el barbudo de renos y trineos llegará con una bolsa mucho más modesta a los arbolitos argentinos. Desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete señalaron que vienen de un trimestre con una caída profunda –una baja de ventas del 40 % en unidades en septiembre, octubre y noviembre- y que el repunte de diciembre genera algo de alivio pero es menor al del año pasado.

“Hasta ahora, el ticket promedio en las jugueterías es de 400 pesos. El año pasado había sido de 350”, cuenta Matías Furió, presidente de la Cámara. El aumento es de apenas 14,29 % en el ticket, mientras que la inflación de noviembre de 2017 a noviembre de 2018 según Indec ascendió a 48,5 %.

Julio Macchiaveli, titular de la cadena de jugueterías Pluto’s, sostiene que el ticket promedio de este año es igual al del año pasado y que además la cantidad de tickets bajó. Por ejemplo, en el local de Nuevocentro Shopping, la cantidad de tickets cayó un 32 %. “Viene flojo. El 23 es históricamente el mejor día de ventas del año. Se vendió mejor el 22. En general, entre todos los locales -tiene 26-, se vendió entre un 18 % y un 20 % menos que el año pasado en plata”, admite.

Encima, las jugueterías no realizan grandes compras al sector industrial porque están vendiendo stock acumulado que tienen en depósito desde el Día del Niño. “Sobró mucha mercadería. Las jugueterías venían acumulando stock y no venden, se suman los dos problemas”, señala Furió. Macchiaveli dice que sólo compró “novedades y productos que no se puede dejar de tener, además de un surtido genérico que no es de marca, para poder tener mejores precios”. Las promociones están a la orden del día, para tratar de tentar a un consumidor que llega a fin de año con la billetera magra.

Por ahora, por suerte no hay despidos masivos ni suspensiones, aunque la situación es cada vez más difícil. Según contaron desde la Cámara, se terminaron las horas extra, los doble turno y las jornadas de fin de semana. “Los últimos años nos ha ido bien. Ahora la situación está fea y hay que bancarla. Yo no soy negativo, pero hoy los números marcan que estamos así”, dice Macchiaveli, que se esperanza con un repunte para 2019. “Estamos muy preocupados. Del Día del Niño a Navidad son tres meses, pero de Navidad al Día del Niño son más de 8 meses. No sabemos cómo hacer. ¿De qué te disfrazás? ¿De rey mago?”, concluye Furió.