Un paro que gritó unidad

El paro nacional fue masivo. Contó con masivas marchas en todo el país y un alto acatamiento en los lugares de trabajo pese a la ausencia de la CGT y de UTA, que hace paro mañana. Enérgico repudio a las políticas del Gobierno, a la cúpula de la central obrera y pedido de unidad para derrotar a Macri en octubre fueron los ejes de los discursos.

 martes, 30-abril-2019

La convocatoria en Plaza de Mayo fue masiva. Hubo réplicas en las distintas ciudades del país.


A pesar de las amenazas de Patricia Bullrich y de las sanciones que pretende aplicar Dante Sica, alrededor 200 mil personas se movilizaron hacia Plaza de Mayo, lugar donde la huelga del día de hoy tuvo su epicentro y donde se dieron cita los dirigentes del Frente Sindical para el Modelo Nacional (FSMN) junto a las dos CTA y movimientos sociales para realizar el acto de cierre.

El encargado de abrir la lista de oradores fue el dirigente de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, quién sostuvo que “a pesar de los aprietes estamos acá cientos de miles que resistimos las políticas de Mauricio Macri”. Pablo Micheli, de la CTA Autónoma, pidió –como el resto de los oradores- unidad electoral de cara a octubre: “Hay que acompañar las elecciones con los movimientos sociales movilizados para que estos tipos no nos sigan saqueando, para que podamos poner a un compañero o una compañera que represente los sentimientos de cada trabajador y cada jubilado en Argentina. La fuerza está en la unidad”.

Por su parte, el titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, definió el #30A como “un punto de inflexión en la tarea de la unidad del movimiento obrero que busca una central única”. El titular de Canillitas, Omar Plaini, leyó un documento que llevaba la firma de las distintas organizaciones sindicales, en el que se resaltó la participación en el paro no sólo de los sindicatos sino también de sectores productivos, cooperativas y pymes, fuertemente afectados por la crisis generada por el Gobierno. “Le decimos no a la reforma laboral, exigimos paritarias libres y un incremento salarial de emergencia”, aclamaba el comunicado, que además planteaba el rechazo el acuerdo con el Fondo y la exigencia de retrotraer el valor de los servicios públicos a diciembre de 2017, al igual que el precio de los combustibles.

En el cierre, Pablo Moyano apuntó contra Dante Sica y sentenció que “el paro fue contundente en todo el país más allá de que el ministro o los funcionarios digan que no se notó”. “Nos opusimos a la reforma laboral en 2017 cuando la CGT la tenía acordada con Triaca”, recordó, deslizando un ‘palito’ para la cúpula de la central obrera. El hijo de Hugo Moyano anunció la instalación de 300 ollas populares para que “todos vean la necesidad y el hambre que tiene el pueblo”. En 20 días, se llevará a cabo un congreso con la intención de organizar nuevas actividades pensando en el gran objetivo que dominó los discursos: la unidad en octubre.

El mensaje para el Gobierno fue contundente: sin la CGT, con las amenazas de Bullrich y Sica y en la previa del Día del Trabajador, la medida –criticada hoy por el presidente Macri- se hizo sentir en todo el país.