Una cuarentena golpeada por la desigualdad social

Al Revés realizó un relevamiento en los barrios populares de la ciudad de Córdoba. El aislamiento se cumple a medias en la mayoría de los casos y, en general, a los jóvenes les cuesta más respetar la medida. Los vecinos manifiestan mucha preocupación por la falta de controles policiales que favorecen la circulación de las personas y, en consecuencia, el posible contagio del coronavirus. “No viene ni la yuta a hacer respetar la cuarentena. Van a morir una banda acá”, expresó un vecino de Villa La Tela.

 martes, 14-abril-2020

El acatamiento a la cuarentena es dispar en los barrios populares de Córdoba. Los vecinos viven al día y necesitan salir a realizar compras acompañados por otra persona para poder llevar la mercadería a sus hogares


La cuarentena obligatoria decretada – y extendida hasta el 26 de abril – por el gobierno nacional presenta distintas facetas según el lugar y el momento del día. De acuerdo a un relevamiento realizado por Al Revés en más de diez barrios populares de la ciudad de Córdoba, el aislamiento se cumple de manera dispar: en algunos lugares casi no se respeta– Villa La Tela, Colonia Lola, Marqués Anexo-; en otros se cumple a medias – zona barrio Müller, Maldonado, Villa Bustos-; y, en los mejores casos, hay un acatamiento entre un 70 y un 80% como en barrio Betania y Cooperativa la Unidad, ambos ubicados al sureste de la ciudad.

“Al mediodía hay movimiento – no tanto como suele haber normalmente – porque la mayoría están comprando. A la tarde ya no salen. Los que están afuera son los más jóvenes”, comentó Noemí Zapata, presidenta del Centro Vecinal de Autódromo. En ese sentido, la mayoría de los vecinos relatan que los adolescentes son el grupo más complicado de contener dentro de la casa: muchos salen a jugar al fútbol o se reúnen con amigos. Otra de las situaciones que se da con frecuencia es que algunos vecinos no salen a comprar solos, sino que van acompañados por una o más personas. “Acá la gente no va en auto a comprar al hipermercado. Van caminando al negocio del barrio y con alguien más para que te ayude a traer las bolsas”, explicó Sandra Tula de Cooperativa Villa Hermosa de Villa Bustos.

Otro de los puntos que remarcan los vecinos es la ausencia de controles policiales que posiblemente, contribuiría a que el aislamiento sea acatado por un sector más amplio de la población y, a su vez, brindaría más seguridad al barrio. “La policía ni ahí de aparecer, cuando eso sería lo lógico: resguardar a la clase baja”, señala una referente de barrio Marqués Anexo. “No viene ni la yuta a hacer respetar la cuarentena. Van a morir una banda acá”, lamentó un vecino de Villa La Tela. La falta de este tipo de “cuidados” también favorece la aparición de la delincuencia en la zona. “Cada asalto, nos pone los pelos de punta. A nosotros nos tiene muy alterados”, confesó Mirta Amarilla de Cooperativa El Hornero.