Una justicia a la carta

La Corte Suprema de Justicia de la Nación decidió el cierre definitivo de la investigación contra el jefe de los espías, Gustavo Arribas, por las transferencias que habría recibido por parte de Odebrecht según un arrepentido de la causa Lava Jato. La Corte no se expidió sobre el caso, sólo rechazó la intervención de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas.

 martes, 19-febrero-2019


Cada vez más, el Poder Judicial parece trabajar a pedido del oficialismo. Mientras desde Comodoro Py tratan de quitarle al juez Ramos Padilla la causa contra D’Alessio y Stornelli, le revocan la prisión domiciliaria a Amado Boudou y hacen declarar al excontador de los Kirchner, Víctor Manzanares, rechazan investigar a Gustavo Arribas, uno de los hombres más cercanos al presidente.

El jefe de los espías había sido sobreseído en instancias anteriores pero la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) interpuso un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia. El máximo tribunal desestimó la queja invocando el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial. Este artículo le da a los jueces una herramienta para rechazar recursos de este tipo simplemente por considerarlos inadmisibles y sin expedirse sobre el fondo del asunto.

Así, quedó firme el fallo de primera instancia del juez Rodolfo Canicoba Corral de marzo de 2017. La decisión de la Corte fue por unanimidad. El argumento de la Corte es que Arribas no era funcionario público al momento del hecho, por lo que la PIA no tiene legitimación procesal para intervenir.

La causa surge de la declaración del arrepentido de la causa Lava Jato, Gustavo Meirelles. Según el cambista brasileño, Arribas recibió 850 mil dólares en concepto de sobornos de la constructora Odebrecht. El jefe de los espías tuvo una actitud llamativa ante la denuncia. En primer lugar, dijo que había recibido 70 mil dólares en concepto de venta de un inmueble. Sin embargo, luego cambió su declaración y manifestó haber recibido esa suma en concepto de venta de mesas, sillas, cuadros y otros bienes muebles.

Ahora, sin pruebas de peso, la Corte Suprema le cerró definitivamente la puerta a la investigación contra Arribas. La Justicia también juega su partido en la arena política mientras comienza el año electoral.