Una mano lava a la otra y las dos lavan a Trump

Antes de dejar su despacho y su poder, Donald Trump le otorgó el perdón presidencial a Steve Bannon, su ex asesor detenido por fraude y que enfrentaba demandas por los millones que recaudó para la construcción del muro con México y que podría terminar en una condena a 40 años de cárcel.

 miércoles, 20-enero-2021

Donald Trump liberó a su ex asesor Steve Bannon de una denuncia que podría llevarlo a cumplir una condena de 40 años de prisión.


La arquitectura mediática que llevó a Donald Trump al poder en 2017 tuvo entre sus principales pilares ideológicos y estratégicos a Steve Bannon, el hombre en las sombras de su gestión y con quien terminó la relación de la peor manera luego de desencuentros fogosos en el despacho oval. Sin embargo, uno de los últimos gestos del flamante ex presidente fue concederle el indulto para liberarlo del proceso penal que podria haberlo llevado a cumplir una pena de hasta 40 años de prisión por el delito de fraude.

Bannon, de 67 años, fue imputado por defraudación a los aportantes de fondos para la construcción del infame proyecto del muro con México, por lo cual fue denunciado y esperaba su declaración ante la justicia en mayo próximo para esclarecer el destino de los más de 25 millones de dólares que recaudó durante esa aventura. Bajo la denominación de una organización, a la que llamó We Build The Wall, Bannon consiguió reunir donaciones privadas para llevar adelante el proyecto que había sido vetado por el Congreso. Cuando fue arrestado, junto con otras dos personas, Bannon ya había perdido el afecto y la confianza de Trump, que lo despidió a los pocos meses de comenzado su mandato luego de que el asesor criticara a uno de los hijos del presidente.

“Steve perdió la cabeza. Cuando fue despedido lloró y rogó por su puesto”, dijo Donald cuando le preguntaron por el asunto. También desconoció las maniobras fraudulentas de su ex amigo y dijo no saber nada del proyecto de la ONG y subrayó que se trataba de una obra que debía realizarse con fondos del estado. Donald le había soltado la mano, al menos por el tiempo que iba a durar su gobierno. A último momento recordó a su alfil, que le había servido bien en la llegada al poder y podría serle útil en próximas batallas. “Vamos a volver”, anunció poco antes de dejar la Casa Blanca con destino a Florida, mientras Bannon vuelve a zafar de lo que se anunciaba como una condena segura.