Una mesaza internacional

Ante el fuerte incremento de precios en los alimentos, el sector agropecuario apuntó a la carga tributaria. El economista Sergio Chouza reconoció que el impacto del insumo primario sobre el producto final ronda el 20%, mientras que lo impositivo explica un 30% del valor en góndola. Sin embargo, resaltó que lo impositivo se mantuvo constante, a diferencia de los costos internacionales que aumentaron durante los últimos meses.

 Martes, 9-febrero-2021

Con los alimentos cada vez más caros, el gobierno nacional se reunirá mañana con la Mesa de Enlace para frenar el traslado de los precios internacionales al mercado interno.


Mientras el gobierno nacional busca frenar el duro golpe que está recibiendo la mesa de les argentines, el sector agroexportador apuntó a la carga impositiva para explicar el “origen” del problema y, de paso, desechar el impacto de los precios internacionales de los commodities en los productos finales. “Lo impositivo explica un 30%, pero eso no se movió. Lo que se movió en estos últimos meses fue el precio internacional. Entonces la suba no la tenes que buscar en lo impositivo, sino en lo que se movió”, detalló el economista Sergio Chouza.

Si bien el especialista reconoció que el impacto del insumo primario sobre los productos no representa una porción mayúscula – ronda un 20% – lo cierto es que “lo que está tirando para arriba el precio es justamente ese 20%”. “Si sobre un 20% de algo, vos estás teniendo un 100% de aumento de precios internacionales, vas a tener necesariamente un 20% de traslados. Y con el incremento del producto, es un montón”, detalló en diálogo con Al Revés.

En ese sentido, consideró que el fenómeno no es especulativo. “Con el fenómeno alcista del precio de los commodities a la exportación de esos productos, sube el punto de equilibrio. Entonces vos tenes dos opciones: abastecer mercado interno o exportarlo”, puntualizó. “Entonces, obviamente, el gerente de ventas de una cerealera dice ‘si voy a abastecer consumo interno, lo hago a un 1% o a un peso menos que lo que vendería en el exterior’, porque ‘si voy a vender mucho más barato localmente, no me conviene: me conviene venderlo al exterior’”, conjeturó.

No es Argentina, es el mundo

Por otro lado, el investigador remarcó que la revalorización de los commodities afectó a todos los países del mundo y obedece a una serie de factores mundiales que confluyeron en este último tiempo: la reactivación de la economía y la implementación de políticas monetarias más laxas para costear los embates de la pandemia fueron algunos. “Un ejemplo es Brasil, un país que no tiene inflación a los niveles que tenemos nosotros. Cerraron el 2020 con menos del 5% de inflación, pero la de alimentos lo triplica: llegó al 15%”, comparó. “Ahí te das cuenta que el efecto diferencial de los commodities se traslada a los alimentos en muchos países, no solamente en Argentina”, precisó.

En este contexto, las retenciones y los cupos aparecen como las herramientas para dar soluciones más inmediatas. También los acuerdos sectoriales y compensaciones para brindar más certeza y previsibilidad al productor son otros de los instrumentos a considerar. “Si vos no aplicas herramientas de desacople como suelen ser las retenciones, los precios locales se te acoplan de manera perfecta”, estimó el docente de la UBA. “El presidente está pidiendo al sector agroexportador que se asocie con Argentina. Asociarse con Argentina es entender que lo esencial a cuidar es que los argentinos y argentinas puedan tener comida a precio razonable”, finalizó.