Vacaciones eran las de antes

Devaluación, pérdida del poder adquisitivo de los salarios y desaparición del ahorro en sectores medios, son las principales razones de vacaciones que se acortan en estadía y gastos. Las ventas al exterior cayeron drásticamente: entre un 50 y un 80% según las operadoras, lo que generará más turismo nacional, donde Córdoba se vería beneficiada. Agencieros advierten que si la economía no mejora en los próximos 6 meses, muchas podrían quebrar.

 jueves, 22-noviembre-2018


Camilo Ratti

El 23 de enero de 1945, mediante el Decreto N° 1440, la Secretaría de Trabajo y Previsión a cargo de Juan Perón proclamó el derecho de los trabajadores a gozar de un período de vacaciones pagas. Con esa decisión, millones de personas comenzaron a disponer de una serie de días consecutivos para vacacionar con su familia, que se potenciaron con la instrumentación de un programa de acceso al turismo social que permitió a todas las clases sociales descubrir un país hasta entonces accesible a los sectores medios altos y altos.

Setenta años después, salvo los sectores más pobres de la sociedad, el resto se toma vacaciones. Lo que cambia, a partir de la macroeconomía y los ingresos, son los destinos, la duración de la estadía, el tipo de alojamiento y las posibilidades de consumo. Todos esos componentes están hoy afectados por la crisis autoinfligida del gobierno e impactan –aunque de manera diferente-, en los sectores medios, medios altos y medios bajos. Los únicos que zafan, como siempre, son los ricos.

Las razones de que las vacaciones de verano pinten gasoleras según agentes privados y funcionarios públicos, son básicamente tres: la megadevaluación del peso, la brutal caída del poder adquisitivo de los salarios y la desaparición del ahorro por parte de sectores medios, que destinaban buena parte de ese ahorro a las vacaciones.

Según un estudio privado publicado por Infobae, el 68% de los argentinos cambió sus planes para las próximas vacaciones en función de la suba del dólar y la inflación. En diálogo con este portal, una ejecutiva de Lozada Viajes, una de las agencias más importantes de Córdoba, confirmó que la venta de viajes entre septiembre y octubre había caído entre un 50 y un 80%, números que variaban según la empresa. “Bajó drásticamente el consumo de viajes al exterior”, alertó la fuente, que prefirió la reserva de su nombre, “Se espera una mejoría del turismo nacional para el período estival”, completó, casi rogando al cielo, la entrevistada.

pelopincho

Devaluación, inflación y drástica caída del poder adquisitivo explican el desplome de viajes al exterior en las vacaciones de verano.

Un informe del Indec publicado el 8 de noviembre indica que en el tercer trimestre de este año la baja de turistas que de Córdoba viajaron al exterior bajó un 5,1% en relación al mismo período del año anterior. Caída que se agravará en el período estival porque todos los precios suben. Y aunque llegaron más turistas a la Provincia por el tipo de cambio, la ecuación final es negativa: -10,6%, o 62 mil turistas menos que salieron.

Fernando Westergaard, titular de una consultora de turismo y secretario general de la Facultad de Turismo de la Universidad Provincial, le dijo a Al Revés que “la devaluación y la crisis económica están impactando fuerte en las distintas variables”. Sin embargo, dijo que “el argentino se acostumbró a viajar, es parte de su cotidianeidad y va a intentar hacerlo como pueda”.

De familia hotelera, remarcó que “hacia el exterior, la clase media y media alta está limitada por el costo del dólar y la capacidad de ahorro, porque los sueldos no acompañaron la inflación, todos quedaron muy por debajo de ésta. Sectores que elegían las playas del Caribe o Brasil, están bajando. Hace unos días hablé con el Cónsul de Brasil y me dijo que estaba preocupado porque Córdoba es un mercado prioritario para ellos y hoy está bajando”.

Agencias en problemas

Marcelo Pagliettini fue dueño durante 30 años de la agencia Corporate Trips y desde hace tres opera como agente de turismo de otra empresa. Con esa vasta experiencia en sus hombros, explicó porqué la cantidad de viajantes en el tercer trimestre del año es mucho mayor de la que mostrará la temporada veraniega: “Esas personas compraron a principio de año por precios irrisorios, con un dólar a 20. Precios que no se veían desde la década del 90: Miami 600 dólares, Punta Cana 560, cuando lo normal el año pasado para esos destinos era de 1200 dólares”.

De todas maneras, el operador advirtió que “es gente con dinero o una capacidad adquisitiva importante”.

Los números que se manejan para este verano son muy distintos: “Las compañías no tienen vuelos de refuerzo ni extras porque todo lo que está dolarizado ha mermado mucho. No hay vuelos chárter para Brasil, ni siquiera para Florianópolis, nada”. La quiebra de la mayorista TN impactó en muchas agencias según Pagliettini: “Hasta abril-mayo, vendías un pasaje en pesos o con tarjeta y le recargabas un interés, pero es imposible recuperar la rentabilidad si el dólar salta de 20 a 40 pesos”.

vacaciones en cordoba.

Córdoba se prepara para recibir a parte de los turistas que no van a viajar al exterior por la crisis.

La utilización de internet por parte de los viajeros también ha puesto en crisis a muchas agencias, inclusive a nivel mundial, porque se bajan costos y recursos humanos. “El turismo interno no utiliza mucho las agencias, y frente a una crisis como ésta, donde la gente deja de viajar al exterior por el dólar o falta de dinero, las agencias no tienen qué destinos ofrecer, se quedaron sin mercado”, explica Westergaard.

La inestabilidad cambiaria y la recesión pintan un panorama negro para muchos operadores turísticos. “Si la economía no mejora en los próximos 6 u 8 meses van a quebrar muchas agencias y operadoras que hoy están haciendo la bicicleta: están usando el dinero de ventas anteriores para pagar los viajes de hoy”, advierte Pagliettini, para quien el problema principal es el bolsillos de los argentinos: “Un paquete a Brasil por una semana con aéreo y estadía incluida hoy cuesta, como barato, 1300 dólares. El mismo paquete costaba en enero pasado 1600 dólares, pero la gente estaba mejor y lo pagaba, hoy no tiene plata”.

Qué lindas son las sierras

“El dólar alto fomenta el turismo interno y muchos no se van a ir afuera, lo que esperamos beneficie a Córdoba, que es un punto potente dentro de los destinos locales”, se entusiasma Julio Bañuelos, titular de la Agencia Córdoba Turismo. En diálogo con este portal, dijo que esperan “una buena temporada, como la del año pasado, donde la Provincia recibió a 5 millones 200 mil turistas”.

Según el funcionario provincial, un tercio de los turistas son de Córdoba, otro tercio de Santa Fe y Buenos Aires y el resto de otras provincias y extranjeros. “Por el tipo de cambio y los precios, esperamos turistas de Uruguay y Chile”. El sector que veranea en Córdoba es fundamentalmente de clase media, una categoría socioeconómica que incluye públicos bien diversos. “Tenemos para todos los bolsillos y estamos trabajando créditos con el Banco de Córdoba y otros privados para ofrecer opciones a los sectores más bajos”, agregó Bañuelos.

Los cálculos que hacen desde Provincia en materia de gastos son austeros, como marca la Argentina del ajuste: por día, el consumo por persona –que incluye combustible, alojamiento, comida y regalería- rondará los 1500 pesos. Aunque Bañuelos resaltó que lo del dólar “ayuda” a Córdoba, reconoció que la crisis impactará en la ecuación familiar: “Las estadías son más cortas y hay mucho turismo de fin de semana”.

La malaria generalizada se sentirá menos en una Provincia que tiene una riqueza natural muy cerca de la capital y el Gran Córdoba –que concentran el 60% de la población-, lo que aumentará el número de “excursionistas”, gente que sale a las sierras a pasear por el día y algo consume. “Esto va a crecer”, agregó el funcionario.

El titular de la Agencia señaló también que siguen de cerca la oferta brasilera: “Estamos viendo qué pasa en Brasil, porqué están bajando las tarifas. De todas maneras, observamos una caída de lo aéreo y también no vemos mucho movimiento de micros. Y el combustible está caro, que también es siempre una opción para muchos cordobeses que viajan al sur de Brasil”. Los números le dan la razón: en 2018 la nafta aumentó un 70% y falta otro aumento en diciembre.

Amén de los gustos particulares, la comparación es válida en tiempos de crisis: una semana en Brasil (de Río para arriba) cuesta 200 mil pesos para una familia tipo (4 personas) incluyendo pasajes, comida y estadía. La misma cantidad de días en Córdoba rondará entre 40 y 45 mil pesos si se hospedan en casas o cabañas. Un departamento en Brasil cuesta en promedio por día 100 dólares (al cambio de hoy serían 3700 pesos) y una cabaña en Córdoba o una casa para 4 personas 2600 promedio.

sierras de cordoba.

El dólar alto potencia el turismo interno, donde Córdoba es uno de los destinos elegidos.

La doctrina González Fraga

El Barómetro de Viajala –muy consultado por turistas y operadores-, explica que “impactados por la devaluación de casi el 100% y la entrada de nuevos jugadores aéreos, los destinos nacionales desplazaron a los internacionales”. Según este índice, de 10 destinos buscados por los argentinos, 8 son nacionales y 2 internacionales. “En 2017 el top 10 era exactamente al revés y destinos como Rio de Janeiro, Santiago de Chile, Miami y Cancún este año desaparecieron, siendo Barcelona y Madrid los únicos que se mantuvieron en el podio”.

Westergaard tiene experiencia en el sector privado y también en lo público, porque además de su cargo universitario, asesora en políticas públicas relacionadas al turismo a municipios y provincias. Por eso, advierte que hoy el costo del combustible es un factor decisivo que terminará impactando Córdoba también: “Muchos turistas de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos van a elegir veranear en lugares más cercanos a sus provincias, porque las empresas aéreas low cost no tienen capacidad de traslado masivo de turistas”.

A los fines de justificar el ajuste y la obscena concentración de la riqueza del gobierno que integra, en 2017 Javier González Fraga, actual presidente del Banco Nación y economista de cuño radical, había dicho que el kirchnerismo le había hecho creer a un trabajador medio que su sueldo alcanzaba para comprarse un plasma, un celular, pagar la cuota de un 0km o viajar al exterior.

El desempeño del equipo en el que juega Fraga parece darle la razón. A días de cumplir tres años en el poder, Cambiemos logrará que muchos de esos trabajadores que antes podían viajar –afuera o por su país- vayan pensando en pedirle a los Reyes Magos la pelopincho para armar en el patio de su casa. O su verano será definitivamente un infierno.