Vale todo: Macri autorizó el alquiler por día de la Cancillería

La crisis da para todo y en la resolución ministerial, publicada en el Boletín Oficial, justificaron la medida como una "manera creativa" de articular los recursos.

 Jueves, 11-julio-2019

El edificio del Palacio San Martín en Buenos Aires podrá alquilarse para eventos y con tarifas diferenciadas por salones, entre los $12 mil y hasta $196 mil por día.


Uno de los edificios más emblemáticos de la porteñidad fastuosa, de la aristocracia terrateniente que a principios del siglo 20 fundó fortunas y obras arquitectónicas inspiradas en la Europa que los hipnotizaba, se convirtió en 1936 en la sede de la Cancillería argentina y su nombre se consagró al héroe máximo de la nación: el Palacio San Martín. Su fastuosidad lo convirtió en una posesión incómoda para la familia que ya casi no lo utilizaba y el mismo sino parece volver a tocarle en el gobierno macrista. A partir de ahora, los salones podrán alquilarse por día y con esta medida aspiran a cubrir los altísimos costos de su mantenimiento.

El contexto de crisis y recorte habilita la maniobra y en una resolución sin demasiados detalles operativos, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, a cargo del canciller Jorge Faurie será el responsable de la implementación, obediente con las indicaciones del Ejecutivo Nacional de recortar gastos mientras se fugan miles de millones en especulación financiera.

El texto de la resolución justifica la medida en el incremento de las solicitudes de permisos para utilizar los espacios y salones del Palacio, “gracias a las políticas de integración llevadas adelante por el Gobierno Nacional” y enseguida apunta las dificultades de cubrir “los costos derivados de la conservación, mantenimiento y puesta en valor del Palacio San Martín, así como aquellos inherentes a su puesta en funcionamiento para eventos, se incrementan en forma proporcional a la antigüedad del monumento, excediendo las posibilidades presupuestarias del Ministerio”, todo lo cual condujo a entender que “resulta necesario articular en forma creativa los recursos que deben afectarse en forma específica para tal fin, arancelando el uso de los espacios disponibles”, argumenta el gobierno.

Entre $12 mil y $196 mil serán las tarifas asignadas a cada uno de los 30 espacios distribuidos en las tres casas que componen el complejo arquitectónico, desde el más modesto, bautizado en homenaje a Antonio Seguí, hasta el auditorio Manuel Belgrano. Claro que el acceso no será irrestricto. Sólo podrán emplearlos “personas humanas o personas jurídicas, públicas o privadas, para el desarrollo de actividades de relevancia, impacto o interés de orden institucional o internacional, que contenga los requisitos, salvaguardas, y restricciones propias a la conservación del edificio en su carácter de monumento histórico nacional”.