Variante peligrosa

Cuando algunos países estaban volviendo a la reapertura de actividades y al relajamiento de las medidas de cuidado, la variante Delta provocó el regreso de las restricciones en Reino Unido, Australia y Rusia. En EEUU, ya representa más del 20% de los contagios.

 lunes, 28-junio-2021

Varias ciudades de Australia vuelven al confinamiento estricto dada la presencia de la variante Delta y el rebrote de casos.


Cual enmascarado, la pandemia no se rinde. Las distintas mutaciones del virus van poniendo en alerta al sistema científico, sanitario y a los gobiernos de todo el mundo. Así está sucediendo en algunos países de Europa, de Asia y de Oceanía en donde apareció la variante Delta y provocó un rebrote de los casos dado su mayor contagiosidad. Cuando ya se estaban implementando aperturas y relajamiento de las medidas de cuidados, Reino Unido, Rusia, Malasia y Australia volvieron a aplicar disposiciones y restricciones tendientes a mitigar la propagación de la enfermedad.

“Es una bestia distinta. Uno tiene que ir fuerte contra ella, realmente esa será nuestra mejor oportunidad”, advirtió Chris Moy, vicepresidente de la Asociación Médica Australiana. Confinamientos estrictos durante dos semanas en Sidney y Darwin, y el uso del barbijo de manera obligatoria nuevamente para ciudades como Perth y Brisbane. El no levantamiento de las restricciones en Reino Unido, la implementación de medidas en Rusia y el aislamiento general en Malasia son otras de las novedades para detener la expansión de la variante Delta.

Mientras tanto, en Estados Unidos representa ya el 20% de los contagios aproximadamente. “Es actualmente la mayor amenaza en Estados Unidos para nuestro intento de eliminar la covid-19”, remarcó el doctor Anthony Fauci. En nuestro país, la Dirección de Migraciones informó que se mantienen cerradas las fronteras para el turismo y estableció una reducción en la cantidad de personas – 600 – que reingresan a territorio en los vuelos diarios. También incluyó el aislamiento preventivo y obligatorio para esas personas hasta el 31 de agosto, aunque haya dado negativo su test.

Para el bioinformático Rodrigo Quiroga, las medidas argentinas sirven pero no son las ideales. El investigador de Conicet apuntó a la necesidad de mayores controles y al cumplimiento del aislamiento de los pasajeros en hoteles y no en sus domicilios. “Las personas que se infectaron 1-4 días antes de viajar, tienen altísimas probabilidades de dar un falso negativo en el test al arribar al país”, alertó.