Vender el buzón: el recorrido de la causa Correo

Ayer, el gobierno publicó un vergonzante decreto en el que da por cerrada la investigación administrativa de la causa Correo Argentino. La causa cumplió 17 años y Macri (Mauricio y flia.) siguen dando pasos sin miramientos hacia la impunidad. Retrato del poder según Alfredo Yabrán.

 miércoles, 17-octubre-2018

Qué tiempos aquellos: Franco y Mauricio Macri, dos íconos de la patria contratista, en los años previos a que la deuda por el Correo comenzara.


El decreto 907/2018 publicado ayer en el Boletín Oficial con las firmas de Marcos Peña y Gabriela Michetti es sólo un paso más en la larga marcha de Macri y su familia hacia la impunidad. Aunque la familia presidencial le debe miles de millones de pesos al Estado, el texto rubricado ayer por la vicepresidenta establece el fin del sumario administrativo contra todos los funcionarios actuantes en la maniobra que pretendía perdonarle a los Macri una deuda de 70 mil millones de pesos.

Es un paso más en la misma dirección que otras maniobras que incluyeron aprietes a funcionarios judiciales y llamativos enroques que dan la pauta del grado de influencia del macrismo en la Justicia.

Un breve repaso lo hizo el periodista Ari Lijalad, uno de los que viene siguiendo el tema de cerca hace mucho tiempo: “Cuando Macri intentó condonarse la deuda, el fiscal anticorrupción Sergio Rodríguez le pidió a la Procuración del Tesoro que iniciara un sumario para ver cómo habían intervenido los abogados del gobierno del propio Macri. El procurador era Balbín y el presidente lo sacó de su cargo”. En su lugar asumió Bernardo Saravia Frías, quien respondió a los designios emanados desde el sillón presidencial.

“Todo lo que hizo Saravia Frías es tratar de que la investigación no se hiciera, o de entorpecerla. El la cerró por primera vez, Rodríguez apeló esa decisión y ahora le tocaba intervenir al presidente”, relató Lijalad. Pero aquí aparece una perlita: como hace dos semanas Macri se excusó de participar en todo lo que tuviera que ver con la causa Correo, el decreto lleva la firma de Gabriela Michetti y de Marcos Peña.

Ahora, cerrada la vía administrativa, sólo resta la instancia judicial, donde Macri tiene una influencia total. “El poder que tienen los Macri sobre el ámbito judcial es de una promiscuidad sin precedentes”, expresó Lijalad. Por un lado, sacaron al fiscal Zoni, que era quien debía investigar a Macri. En su lugar, pusieron a un amigo del presidente: Gerardo Pollicita. Además, a la fiscal Gabriela Boquín –que fue quien dio judicialmente el puntapié inicial y determinó la deuda en 70 mil millones de pesos- la están amenazando con hacerle un sumario. “Y encima, cada vez que tienen que decidir algo sobre el patrimonio de la familia de Macri, le abren una causa a Ariel Lijo para presionarlo”, completó el periodista.

Como decía Alfredo Yabrán, otro empresario de la corrupción postal argentina: “El poder es impunidad”. El caso del Correo Argentino es la muestra más gráfica de esta triste máxima.