Verde esperanza

Mañana será la sesión que volverá a tratar la legalización del aborto y las expectativas, según Dora Barrancos, son mucho mejores que en 2018 no solo por el cambio de época sino de gobierno. Para la socióloga feminista, la de Mauricio Macri fue una decisión "oportunista" porque su convicción "era contraria al proyecto".

 miércoles, 9-diciembre-2020

Dora Barrancos, socióloga, historiadora y feminista militante, estará mañana en la sesión presencial en la Cámara de Diputados, donde se tratará el nuevo proyecto de legalización del aborto enviado por Alberto Fernández.


Esta noche será la nueva vigilia para la sesión que mañana tratará el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, enviado por Alberto Fernández al Congreso y que comenzarán a debatir los diputados. Para Dora Barrancos, se trata de una jornada muy diferente a la vivida en 2018, cuando la cámara baja aprobó el proyecto pero que luego no prosperó en el Senado. Uno es el cambio de época, de gobernanza. Estamos con una sintonía absolutamente otra. Cuando el ex presidente determinó que el parlamento estaba habilitado para tratar el proyecto, fue una decisión oportunista, porque sabíamos que no tenía convicción sino que tenía la convicción contraria al proyecto. Otra diferencia es que el Ejecutivo envió su propio proyecto, lo cual es inédito”, dice, en una entrevista con Nada del Otro Mundo.

“Esto debe decirse, contra viento y marea el Ejecutivo envió su proyecto. Esa es la más histórica de las novedades. En tercer lugar, el gran cambio es que tenemos una propensión otra en la representación en el Senado, donde siempre las cosas han sido muy difíciles, para este y otros temas, como en la sanción de leyes tan fundamentales como el matrimonio igualitario y la igualdad de géneros, temas de una gran vertebralidad para la condición humana y que siempre han sido un trajín bastante problemático en el Senado”, agrega la socióloga, que estará presente en la sesión.

Sobre la cláusula de objeción de conciencia, incluida por el presidente pero que no formaba parte del proyecto original de la Campaña, Barrancos opina que “es un punto para una negociación bastante decisiva”. “El proyecto de la Campaña no contemplaba la objeción como tampoco aspectos punitivos. Pero el gobierno, al presentar el proyecto en nombre del Estado, hace una alusión clara a estas dos cuestiones. Algunas circunstancias previstas para la punición. No hay leyes que no contentan alguna forma de sanción, y esto también implica las circunstancias previstas en el Código Penal. La objeción no aparecía en el proyecto de la Campaña y en este proyecto está prevista esta institución porque fue muy acertada en términos de la positividad que tuvo en el primer tratamiento. Son adecuaciones que el Ejecutivo hizo para que tenga mucha más viabilidad y se pueda avanzar en acuerdos más rápidos”, concluye.