“Vicentin dejó de ‘paga Dios’ a medio mundo”

El economista Nicolás Gutman afirmó que permitir la extranjerización del sector agroexportador sería claudicar en la soberanía del país y defendió la idea de la expropiación como un instrumento que existe en la Constitución Nacional desde 1853 y que la Unión Europea sugirió aplicar para evitar la quiebra de las empresas de su región ante la pandemia.

 lunes, 22-junio-2020

Miles de personas participaron del banderazo a favor de Vicentin el sábado pasado, a pesar de que la empresa santafecina mantiene una deuda millonaria con el Estado y está acusada de lavado de dinero y fuga de capitales.


El especialista en Economía y Políticas Públicas, Nicolás Gutman, analizó el escenario en el cual la empresa Vicentin vendió buena parte de sus acciones a la firma extranjera Glencore días antes de presentarse en concurso preventivo de acreedores y centró su atención en la investigación que realizó la UIF acerca de la millonaria fuga de capitales que habría realizado la productora y exportadora de granos. En ese sentido, aseguró que Glencore es una de los tantos pulpos dedicados a buscar recursos naturales en los países del Tercer Mundo en donde “el agro es una parte más”, recordando que también es dueño de la mina La Lumbrera en Catamarca y El Pachón en San Juan. “Nos dan el mismo tratamiento que le pueden dar a Nigeria, Burkina Faso y Honduras. Por lo visto, hay una parte de la sociedad a la que esto le parece bien y se identifica con estos jugadores”, opinó irónicamente en diálogo con Nada del Otro Mundo.

Desde esa perspectiva, consideró muy triste la posibilidad de que una empresa estratégica y de la envergadura de Vicentin quede en manos extranjeras. “Es claudicar como país pensar que no podemos reflotar los recursos de la tierra sino lo vienen a hacer los suizos, los chinos, o los norteamericanos. Significa que, prácticamente, no tenemos nada de soberanía”, aseguró. Por otro lado, remarcó que el hecho de que la compañía sea nacional no es garantía de que todo vaya a salir bien porque también dependerá de quién/quiénes estén en el gobierno. “Somisa era una empresa estatal que iba bárbaro. Después la fundieron, la vendieron por dos mangos y se la quedaron los amigos del poder”, puso como ejemplo. “Pero el paso anterior a eso fue vaciarla”, subrayó haciendo alusión a lo que ocurrió con las privatizaciones durante el menemismo.

En este contexto, defendió la idea de la expropiación como un instrumento “muy interesante” que existe en nuestra Constitución Nacional desde el año 1853 y que, pese a todas las reformas que hubo, se mantuvo vigente. Además, recordó que la Unión Europea dijo en mayo pasado que había que nacionalizar las empresas para evitar que fueran a la quiebra ante la crisis generada por la pandemia. Así, señaló que, si bien el Estado “es el principal acreedor” por los casi 350 millones de dólares que Vicentin debe al Banco Nación, también figuran entidades como el Banco de Santa Fe, el Provincia, el Banco de Córdoba y otros jugadores de peso como algunas empresas extranjeras – que tienen interés en la firma y buscan desplazar al Estado – hasta llegar al Banco Mundial. “Arrasaron con todo. Vicentin dejó de ‘paga Dios’ a medio mundo”, disparó.

¿Hay algo superador a la expropiación?

Con relación al rol del gobierno de Alberto Fernández en este proceso, el especialista opinó que “salió con fuerza a la cancha” a proponer la expropiación y que, frente a las críticas, ahora se muestra dispuesto a escuchar cuál sería – y si existe realmente – una opción superadora. “Quienes gritan que se puede hacer otra cosa, se van a terminar chocando contra una pared”, evaluó.

“Que una pobre gente en un Fiat Duna que se cae a pedazos ponga un cartelito que dice ‘Todos Somos Vicentin’, habla del lavado del cerebro del que fueron víctimas”, cuestionó. “No entienden que los dueños de Vicentin están acusados de tener millones de dólares fugados. Es gente que está muy expuesta a las mentiras constantes de los medios de comunicación oligopólicos. No tienen donde caerse muertos pero creen que ellos son Vicentin”, agregó. “Se identifican con las personas que los tienen sometidos”, concluyó.