“Vinimos porque el Presidente está interesado en la detención de Pablo Moyano”

El juez Luis Carzoglio relató cómo agentes de inteligencia se apersonaron en su despacho de Avellaneda para transmitirle el pedido de Macri para que accione contra el sindicalista de camioneros, que finalmente no ocurrió. Con lujo de detalles contó cómo opera la Casa Rosada en la Justicia. Imperdible.

 martes, 9-abril-2019

El juez de Garantías Carzoglio fue amenazado de muerte, y fue apartado del juzgado por negarse a detener a Moyano.


El juez de Avellaneda, Luis Carzoglio, saltó a la opinión pública por haber resistido la presión de Macri para que detenga a Pablo Moyano, uno de los pocos sindicalistas argentinos que han enfrentado al gobierno y sus políticas de ajuste.

En diálogo con el programa Nada del Otro Mundo, Carzoglio reconstruyó con lujo de detalles cómo dos agentes de la Agencia Federal de Inteligencia, que conduce Gustavo Arribas, íntimo de Macri, lo visitaron en su despacho y le transmitieron el pedido de la Casa Rosada: “Venimos acá porque el Presidente está interesado en la detención de Pablo Moyano”.



El juez contó que el contador Di Pascuale, uno de los agentes, fue incluso más preciso: “Estamos obsesionados con detener a Moyano”, dijo.

Antes de despedirse del juzgado, le preguntaron qué quería a cambio. “Les dije que quería hablar con el Presidente, porque a este país él solo no lo maneja, no lo puede manejar nunca. Como estoy muy preocupado por mi país, yo quiero hablar con él”.

“Bueno, sí, pero primero tenemos que solucionar el tema Moyano, fue la respuesta de los agentes, que le adelantaron que le iban a enviar el borrador con la orden de detención “para evitarle la tarea a usted”. “A las 2 horas vino una secretaria con sobre cerrado con la orden”, confirmó Carzoglio.

La presión se intensificó con una campaña difamatoria del juez 15 días antes de su fallo, con editoriales en su contra de los periodistas Luis Majul, Eduardo Feinman y Jorge Lanata, que lo trató de “impresentable”. El apriete siguió con amenazas de muerte por teléfono contra él y su familia el día de la resolución, que no fue como Macri esperaban: Carzoglio no ordenó la detención del líder camionero.

Como desafiar al Presidente tiene sus costos, el juez de garantías fue apartado del juzgado hasta el 4 de junio, por un jury que se resolvió inmediatamente de la resolución. En su defensa, el juez denunció a los dos agentes y al Procurador de la Provincia de Buenos Aires. “Creo que el caso se va a agilizar porque la Comisión Bicameral que sigue el accionar de los organismos de inteligencia han avanzado más que lo que hizo la fiscal de la causa”.

“No tengo ningún interés político partidario ni me identifico con alguno de los dos lados de la grieta, son imparcial y lo que busco y busqué desde que entré a la justicia es fortalecer al Poder Judicial y luchar por su independencia”, cerró el juez que soportó la presión del más poderoso de todos.