Vivir del fiado

Las familias no llegan a fin de mes con el sueldo y los cuentrapopistas tienen ingresos cada vez más azarosos. Esto explica que el 35.8% de las ventas de alimentos en almacenes y negocios minoristas sea al fiado, según el último informe del Centro de Almaceneros de Córdoba. La morosidad en el pago creció un 35,4% en un año.

 viernes, 30-noviembre-2018

La "libreta" es útil en la economía de los barrios, pero los clientes suelen pagar con recargo y los almaceneros corren riesgos de mora.


Los cordobeses que compran en los almacenes y pequeños centros comerciales de barrio tienen fuertes dificultades para pagar al contado sus compras diarias, que generalmente se destinan a la alimentación del grupo familiar. El informe de noviembre del Centro de Almaceneros de Córdoba indicó que la incidencia del fiado en las ventas brutas (rubro alimentos) de estos negocios es del 35,8%. En estos locales minoristas, generalmente enclavados en los barrios, los clientes postergan para el día del cobro 3,5 de cada 10 compras. Se trata de la vieja y conocida “libreta” que funciona como una tarjeta de crédito casera y permite a las familias financiarse hasta que llega el sueldo o entra algo de dinero a la casa.

Esta incidencia se explica por el aumento del 18% de la ventas al fiado entre noviembre de 2017 y noviembre de 2018, señal de que los salarios no alcancan para llegar a fin de mes, o los ingresos de los cuentapropistas e volvieron azarosos. El informe no aclara, pero las familias que compran al fiado probablemente asuman un costo por el financiamiento “casero”, que encarece sus gastos de almacén. Desde el punto de vista del dueño del almacén, recargar el fiado con un determinado porcentaje es un intento de cubrirse frente a la inflación, para poder reponer mercadería.

Siempre en términos de fiado, la morosidad en la cancelación de las deudas aument+p un 35,4% en el último año. En cuanto al nivel de “incobrabilidad”, creció casi un 19% en igual período. En este punto, hay que decir que las familias cuidan habitualmente el cumplimiento con los almacenes que les fian la mercadería, ya que es el reaseguro para poder adquirir productos cuando no hay efectivo.

Por otra parte, pese a que la inflación tuvo un leve desacelere en noviembre en relación a octubre, las ventas en los almacenes de Córdoba se redujeron un 4,87% de un mes a otro. En tanto, en relación a noviembre del año pasado, la caída de las ventas fue del 7,22%.

El informe del Centro de Almaceneros registró que sigue bajando fuerte el consumo de lácteos, quesos, frutas y verduras, café, carnes rojas y pescado, mientras que aumenta la compra de productos más economicos como fideos, papas, alimentos a base de leche, arroz, etc.