“Yo soy Lilita, no necesito ser Presidenta”

Elisa Carrió lo hizo de nuevo: en la CAME protagonizó un acting donde se puso por encima de todo, incluso del Presidente, a quien dijo interpretar como nadie. Le pegó a los que cuestionan al gobierno, calificó de revolución al gobierno de Cambiemos y aseguró que a ella y a Macri los iban a tener que sacar muertos de la Casa Rosada.

 lunes, 3-septiembre-2018


“Yo soy Lilita, no necesito ningún cargo. Yo represento al pueblo”, soltó la diputada de Cambiemos, que ofreció una suerte de stand up ante empresarios de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que increíblemnte, mientras se funden con el modelo Cambiemos, aplaudían a quien se autodefine como la voz de la conciencia oficial.

Más delirante que nunca, sostuvo que lo que vivimos los argentinos no es una profunda crisis económica, social y política, sino una revolución que está pariendo un nuevo ciclo histórico, en el que los dueños de la Argentina ya no tienen impunidad. “Que De Vido esté preso, que Roca tenga que presentarse como arrepentido, no lo puedo creer”, dijo sobre el show mediático montado por Bonadio y compañía, que deja detenidos a los exfuncionarios kirchneristas y deja libre a los popes de la patria contratista que dicen arrepentirse de haber sido coimeros.

“Lázaro Báez es chiquita, Boudou es chiquita, pero los dueños de la Argentina, se terminó la Argentina con dueños y empieza la Argentina de la prosperidad”, sostuvo Carrió sobre el gobierno que convirtió a la Argentina en una sucursal del gran casino financiero que gobierno el mundo.

Sin filtro

“A ese lo voy a meter preso”, “si Sica (por el ministro de la Producción) se corre y me deja afuera a las Pymes le digo traidor y lo bajo”, amenzó la diputada que se ufanó de ser “la voz del Presidente, porque nadie lo interpreta como yo”.

Micrófono en mano y uno de sus brazos apoyado en la tarima, Carrió recibió aplausos de un sector de la economía que está en terapia intensiva por el rumbo macrista. Por eso, lejos de amilanarse, la diputada se entusiasmó por lo que venía de abajo del escenario: “Con la extinción de de dominio me voy a quedar con todos los campos de los gobernadores y los intendentes y voy a hacer la reforma agraria”.

Como si se tratara de un sketch o uno de los tantos magazines televisivos que analizan la política nacional, Lilita confesó: “Yo le dije a Agustin Rossi…son ladrones, pero son mas divertidos los peronistas que los radicales. Yo tuve un marido peronista. Lastima que algunos sean tan ladrones”.

Y en el colmo del disparate, mientras millones de argentinos viven los desaciertos del gobierno con angustia por la situación económica, con incertidumbre por su futuro laboral, la chaqueña no tuvo empacho en decir que “yo me divierto porque a mi las crisis me generan adrenalina”.

Entre otros pasajes delirantes, luego de un revisionismo histórico traído de los pelos, donde le pegó a Yrigoyen y rescató a Marcelo T. De Alvear “el único gobierno liberal en serio que terminó su mandato”, reconoció que la devaluación iba a licuar las retenciones irrisorias que el gobierno fijó hoy al sector agroexportador, y que a ella y a Macri los iban a tener que sacar muertos de la Casa Rosada.

Lilita en estado puro, mientras el capitán del barco nos lleva directo al abismo.