Los precios de las naftas, YPF y la carta guardada

El ingeniero Víctor Bronstein explicó que a pesar de la baja del dólar hay otras variables que hacen que el precio de la nafta siga subiendo, como impuestos indexados por inflación. “Podemos prever que en enero va a haber más aumentos”, sostuvo. Le reclamó al gobierno no usar YPF para reducir los precios.

 lunes, 5-noviembre-2018

Víctor Bronstein le pidió al gobierno que utilice la petrolera de bandera para regular el mercado.


Los argentinos nos hemos convertido por obligación en ‘conocedores’ de las variables que afectan al precio de las naftas. Sabemos, por ejemplo, que dos de los principales componentes del precio son: el precio del crudo y el precio del dólar. Entonces, ante estos nuevos aumentos, rápidamente nos preguntamos: “¿Por qué aumentan las naftas aún con el dólar planchado?”. Sencillo: hay otros costos que siguen subiendo, especialmente los impositivos.

“Hay costos fijos y variables. La materia prima es el precio del petróleo, que aumentó mucho este año: en 2017 estaba alrededor de los 60 dólares y este año llegó a 80. Y hay un poco de aumento atrasado”, aseguró Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía Política y Sociedad.

Pero eso no agota las razones por las cuales siguen habiendo constantes subas.

Otra explicación fuerte puede ser la estructura impositiva, que se lleva gran parte del precio y que en parte está atada a la inflación. “El 50 % del precio del combustible que uno paga son impuestos. Dentro de eso, hay impuestos de costo fijo y otros que se van indexando por inflación, como el impuesto de transferencias de combustibles “Eso es un precio fijo por litro que se actualiza con la inflación de los tres meses anteriores. Por ende, podemos prever que en enero van a haber más aumentos de las naftas independientemente del dólar”, dijo Bronstein.

Además, el especialista subrayó la falta de competencia que hay en el rubro: “En Argentina no hay mercado. Cuando Aranguren decidió liberar el precio de las naftas, hizo un mal análisis. Y jugó un poquito para Shell”. Ante esto, el gobierno tiene una herramienta que podría utilizar: YPF. “Aunque no parezca, sigue siendo estatal. No está actuando como tal. El mercado de los combustibles es de muy pocos jugadores. Aranguren libertó el precio como su fuéramos un mercado competitivo”, apuntó Bronstein.

“Acá hay tres jugadores que se llevan entre el 80 y 90 % de las ventas. El gobierno tiene que tratar de usar YPF para reducir los márgenes y que pueda servir como regulador de mercado”, concluyó el ingeniero.